Según los datos que maneja la Comisión Europea, en 2015, los ingresos brutos de las plataformas basadas en la economía colaborativa ascendieron a unos 28000 millones, en algunos sectores llegaron casi a duplicar en ingresos al ejercicio anterior.  Los expertos calculan que el sector podría aportar a la UE entre 160000 y 572000 millones de euros lo que supone entre el 1% y el 3% del PIB global.  Se calcula que el 85% de los jóvenes opinan que alquilar sus posesiones, desde su casa a una herramienta, puede ser útil para ellos y generar un beneficio social,  por lo que podemos ya pensar que la sociedad futura, está cambiando de paradigma en cuanto a la cultura de la posesión.

La UE pretende impulsar la promoción de estas actividades, teniendo en cuenta el potencial que supone para la futura generación, de empleo e ingresos.  El debate sigue abierto, en grandes ciudades como Barcelona, Madrid, New York y Los Angeles, donde plataformas como Airnb o Über suscitan debates cada vez más intensos entre la sociedad y los gobernantes municipales.

 Esta todo por ver, pero esta claro que la economía individual y familiar puede verse favorecida por este concepto de generación de ingresos mediante el préstamo de las cosas y del tiempo.